miércoles, 6 de marzo de 2013

El color

Hubo un tiempo en que la ciencia llegó a un momento culminante. Por esos tiempos todo loque valiera la pena descubrir había sido ya descubierto. Cualquier otra cosa que la ciencia udiera revelar resultaría nimia y no másque mero entretenimiento. En suma, la humanidad ya tenía bien configurada la realidad. Las ciencias llegaron a un declive, parecía que ya no íbamos a necesiar más físicos teóricos, matemáticos o biólogos. Las academias pronto desaparecerían y con ellas el medio científico, sobreviviendo apenas los ingenieros, médicos y farmacéuticos.
La perspectiva de un hecho ininente desapareció de pronto una mañana cuando los periódicos anunciaron que el Dr. Gray había descubierto un nuevo color.
¡Un nuevo color! La gente andaba loca, nadie podía creérselo. Muchos trataron de imaginar este nuevo color, las ventas de aspirinas andaban por los aires.
El color, sin embargo, no lo mostraron. Durante un periodo éste estuvo reservado para la clase científica. Pero la creciente demanda los obligó a mostrarlo al público.
El nuevo color había sido gestado en n laboratorio, por lo que se necesitaban certas condiciones para poder apreciarlo. Esto se hiz en auditorios especiales que, desde el primer día de exhibición, se vieron abarrotados de gente. Dentro, una vez establecidas las condiciones óptimas, empezó el furor.
-¡Amarillo!
-¡Morado!
-¡Yo veo rojo!
-Yo no veo nada
-¡Es blanco!
Se trataba de un color nunca antes visto y era, en cierta medida, inconcebible.
Aún así el color fue aceptado y se convirtió en una sensación. Buscaron un nombre para el nuevo color, el apellido de su descubridor (Gray) estaba fuera de cuestión. Como nadie estaba segro de haber visto realmente un color, y mucho menos de poder relacionarlo con otro, optaron por llamarle "color sutil".
La ciencia teórica se elevó con el hallazgo del color sutil. Volvieron las entrevistas, las conferencias, las tesis, los densos y oscuros artículos de investigacón.
También el comercio se vio impulsado. Con el pretexto del color sutil se vendieron crayones, televisores, radiotransmisores, refrigeradores, shampoo, bolsas, utensilios, computadoras, dulces, juguetes, y una larga lista de etcéteras.
Luego llegó la fatalidad. Un cierto físico apareció con una rigurosa demostraciónmatemática de que no puede existir ningún color fuera del viejo espectro rojo-azul. Otro mostró cómo en los auditorios se utilizaron aparatos que estimulaban los 5 sentidos de manera que la mente se confundía y mandaba la falsa señal de que se estaba viendo algo así como un color incierto. Una crisis, de pronto nadie quiso creer más en la ciencia, los profesores fueron acusados de charlatanes, el prestigio académico cayó en picada. Ciertamente las universidades estaban próximas a su extinción.
Luego llegaron más científicos de toda índole: 'Un color no es más que un estímulo visual...' bla bla bla '... una ilusión sensorial que la mente interpreta...' y para no enredarnos en tecnicismos y definiciones, diré solo que demostraron que aún el engaño cabía dentro de la definición de "color" y, por lo tanto, realmente se había creado un nuevo color.
Esto dividió a la gente. Por un lado estaban los que creían en el color sutil -los sutilistas- y los que lo rechazaban -los espectralistas-.
Y la discusión sigue. De aquellos días hasta ahora las ciencias han persistido, convirtiéndose tan solo en fieras agumentaciones entre sutilistas y espectralistas.
Hoy en día, hablar del color viene a se como hablar de religión, de política, o de los Illuminati.

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